jueves, 21 de diciembre de 2023

El olivo es siempre símbolo de la paz, y al estar en plural, aumenta el deseo: una paz eterna...

 


El “Llanto por Ignacio Sánchez Megías” es la mejor obra de Federico García Lorca, síntesis de todo su arte; por ella demuestra ser el poeta más completo de su generación, debido  a sus magistrales, incisivos e impresionantes recursos de la alusión, la metáfora y el símbolo. Y sobre todo, por ser el poeta visionario con más duende.

        Del libro “BUSCANDO una Muerte de LUZ”

 

 

En su faceta como filólogo, merecen destacarse también algunos trabajos suyos como: Buscando una muerte de luz (1980) –escrito un año antes aunque publicado en esa fecha–, un meritorio ensayo de más de doscientas páginas en donde se aborda una meticulosa y concienzuda interpretación de la célebre elegía de Federico García Lorca: Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías, para nuestro autor, «el poema más perfecto de la poesía española contemporánea». 

Jesús Cabezas Jiménez

 


El olivo es siempre símbolo de la paz, y al estar en plural, aumenta el deseo: una paz eterna. El Olivo, además es el árbol andaluz por excelencia, pero al mismo tiempo simboliza fatalidad por ser árbol servidor de la luna, con el negro sino interior, y no deja escapar a quién cerca.

El olivo estremecido por la “brisa triste” sintetiza toda la elegía de este Llanto.

Desde los pies del poema, “una brisa triste por los olivos”, raíz y soporte mínimo de este gran coloso de la literatura española y universal, sube el soberbio duende estallando colérico contra todo lo que encuentra a su paso, porque le han arrancado su secreto de inmortalidad en ardua y constante lidia.

Lorca ha remachado con obsesión su ardiente afán: <<Ignacio vive; no ha muerto, porque yo lo recuerdo, lo llevo conmigo y lo canto aún con dolor>>

Sebastián Morales Jiménez