jueves, 18 de abril de 2019

“La capsula del tiempo”

A mi madre y hermanos con mucho cariño. (Encarna Gálvez Gutiérrez)


Un libro ocupa un hueco en el tiempo de nuestra estantería, me cuesta deshacerme de él, a veces lo abro y ojeo  sus páginas; es como un caminar por el espacio de sus hojas en el recuerdo. Veo esfuerzo, alegría, asombro, confusión, ilusión,…
Es como un cajón donde depositas parte de ti mismo, para volver a buscar las dudas de tu existencia; a veces, encuentro entre sus pétalos alguna parte de uno mismo que como frondosidad seca mantiene todo el secreto de nuestra vida y leo:

…Manolo, espero estés bien. Creo que esta semana vendrás, ya sabes como ha estado Paco, con una diarrea atrás. Eso es de las comidas que vosotros hacéis, que aunque creéis que son buenas, no son.
Tu ya sabes lo que te dije: que el almuerzo lo hagas en la calle y con lo que llevas y un vaso de leche te haces la cena. A la ensaladilla  tú le picas el huevo, Que ya sabes como te has quedado. Te repito que almuerces en la calle.
Hasta el sábado
Tu madre

viernes, 5 de abril de 2019

“Enamorada de mi profesión”







“Enamorada de mi profesión”
Mi relato va a tratar de mi vida profesional que empezó hace mucho, mucho tiempo
Terminé mis estudios de licenciatura en Geografía e Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada en el año 1968.
En Septiembre de ese mismo año tuve la gran suerte de ser contratada como interina en el Instituto Técnico de Motril, hoy llamado Julio Rodríguez.
Allí empecé mí (al principio) nueva y dura tarea como profesora .Tenía alumnos mayores que estudiaban los últimos cursos del bachillerato técnico y les impartía una asignatura de Geografía Económica que era muy interesante. Estos cursos eran solamente masculinos. Además tenía varios cursos de primero y segundo de Bachiller también separados los niños y las niñas. Eran otros tiempos.
En este instituto estuve once años, los más trascendentes de mi vida ya que durante los mismos me casé y tuve a mis cuatro hijos. A lo largo del curso 1977 - 78 me preparé las oposiciones que aprobé en junio del 78.El siguiente curso permanecí en el mismo Instituto que ya se llamaba Julio Rodríguez
Del Bachillerato Técnico, solamente salieron dos promociones .Eran unos muchachos estupendos y la mayoría han llegado a ser grandes profesionales.
Junto con este bachillerato, se impartía el bachillerato “normal“: de primero a sexto y un curso de orientación universitaria.
Los alumnos comenzaban primero con diez años .En sexto había una reválida que se tenía que aprobar para hacer el siguiente curso preuniversitario. Las clases estaban separadas por sexos y la jornada era partida de mañana y tarde.
En 1970 se reformaron las enseñanzas medias que se regularon por la Ley General de Educación .Se empezó a implantar en el curso académico 1975/76 con primero de BUP y se extendió hasta el curso tercero en el año académico 1977/78.
Después de 3º estaba el COU, curso de orientación universitaria.
Esta nueva ley educativa supuso muchos cambios: También afectó a la enseñanza primaria, la E.G.B. (Educación General Básica) Comprendía ocho cursos : desde los seis años a los catorce, de manera que los alumnos comenzaban el primero de BUP ( Bachillerato Unificado Polivalente ) con catorce años y permanecían en el instituto hasta los dieciocho. Las clases se hicieron mixtas y la jornada laboral intensiva: de ocho y media de la mañana a dos y a dos y media. Todo ello supuso una gran novedad y los profesores nos fuimos adaptando a todos estos cambios.
            Como he comentado anteriormente permanecí en este instituto hasta finalizar el curso 1978/79.Al final del mismo me dieron me dieron destino definitivo en el Instituto Reyes Católicos de Vélez Málaga.
 Los once años que estuve en el” Julio Rodriguez” fueron muy importantes para mí, tanto desde el punto de vista profesional como en el personal. Los recuerdo con un gran cariño, sobretodo los primeros años. Entonces no había tantos alumnos y los profesores éramos como una gran familia. Teníamos mucha relación y había un gran compañerismo.
En esos años sólo había en Motril dos institutos:” El Técnico” (después llamado Julio Rodríguez) y el Francisco Javier de Burgos : El de “arriba“ y el de “abajo”, como popularmente se les conocía.
A partir del curso 1979/80 empezó una nueva etapa para mí: Me marché a Vélez -Málaga a mi nuevo destino: El instituto Reyes Católicos. Supuso no sólo un cambio de destino,  sino también un cambio en mi vida familiar: Mi marido se quedó en Motril con mi hijo mayor (nueve años) y  me fui con los tres restantes (entre ocho y dos años).
Aún así no tuve grandes problemas, encontré unos buenos compañeros y alumnos. Casi siempre todos los cambios suelen ser para bien y enriquecedores.
Aquí permanecí seis años, desde el curso 79/80 al 84/85, pero con un paréntesis : El curso 83/84 volví de nuevo al “Julio Rodríguez“ con una comisión de servicios que me concedieron por problemas familiares.                                       
Volví a Vélez Málaga y al año siguiente, durante el curso 1985-86 hice una permuta y me vine a Salobreña al Instituto Mediterráneo .Los últimos veinte años los pasé aquí hasta mi jubilación en junio de 2005.
           Cuando me vienen a la cabeza todos estos recuerdos, siempre pienso igual: si empezara de nuevo haría lo mismo. He sido una enamorada de mi profesión.
María Rosario Rufino Romera